Tiburones de Groenlandia Podrían Ser la Clave Para Extender la Vida Humana

23 noviembre 2017  |  MundoCiencia Oficial
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Durante miles de años el “santo grial” de la humanidad ha sido detener su deterioro físico, esto es, perdurar en el tiempo sin preocuparse por la muerte. Si bien la esperanzada de vida se ha duplicado los últimos 250 años, lo cierto es que la sombra de nuestro eventual fallecimiento continúa presente.

Sin embargo, un conocido animal parece ser la clave para conseguir un cambio revolucionario en la longevidad de la raza humana.

En las profundas aguas del Ártico yace el tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus), el cual es capaz de vivir durante siglos. Por ello, científicos creen que este animal podría esconder secretos que nos ayuden a prolongar nuestras propias vidas.

El año pasado, investigadores informaron a la revista Science que estos tiburones pueden vivir aproximadamente 400 años. Por lo que el Somniosus microcephalus sería el vertebrado más longevo del mundo.

Desde la publicación, muchos especialistas han intentado encontrar la causa de que estos animales vivan tanto tiempo. Además, parecen poseer una capacidad única para evitar el cáncer, enfermedades cardíacas y otras afecciones propias de la vejez y que afectan a todos los animales.

Un corazón fuerte

Una posible explicación a su longevidad, radica en el hecho de que los tiburones Somniosus microcephalus pasen toda su vida a 2.000 metros de profundidad, donde las temperaturas descienden hasta los casi 0º centígrados. El frío extremo está asociado con un lento metabolismo y envejecimiento. De hecho, estas criaturas alcanzan la edad adulta sólo después de los 150 años.

Es una de las especies más grande de tiburón, rondando entre los seis y siete metros de longitud.

Los tiburones de Groenlandia son de las especies más grande de tiburón, rondando entre los 6 y 7 metros de longitud. Foto: Wikimedia.org

De esta forma, los científicos buscan poder realizar algunas adaptaciones biológicas propias de la vida del tiburón, en nuestro propio organismo.

Por ejemplo, el corazón. Mientras los corazones de estos tiburones laten una vez cada 12 segundos (y durante siglos), los nuestros laten a cada segundo, aunque ese ritmo disminuye con la edad.

“Las enfermedades cardíacas son propias del envejecimiento”, comentó Holly Shiels, fisiólogo ambiental de la Universidad de Manchester (Reino Unido), quien estudia las funciones cardiovasculares de los Somniosus microcephalus. “Para los humanos, las posibilidades de sufrir una enfermedad cardíaca se disparan pasados los 65 años. La pregunta es: ¿cómo los corazones de estos animales laten por cientos de años?”

Para averiguarlo, científicos de la Universidad de Manchester y de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), han viajado hasta el propio Ártico buscando estudiar los corazones de estas criaturas marinas.

“Nadie ha estudiado los corazones de los tiburones de Groenlandia antes, por lo que esperamos que nuestros hallazgos sean completamente novedosos”, dijo Shiels. “Si encontramos alternativas que impidan que el corazón (humano) cambie su forma y funcionalidad producto de la edad, entonces podríamos desarrollar fármacos con las cualidades que muestran los Somniosus microcephalus”.

Un sistema inmune inusual

Además de sus resistentes corazones, los tiburones de Groenlandia parecen tener un riesgo extremadamente bajo de cáncer y enfermedades infecciosas, y la explicación podría estar en el inusual sistema inmune que poseen.

En la Universidad de Tromsø (Noruega) investigadores están secuenciando muestras de ADN tomadas de las aletas de 100 tiburones de Groenlandia que tienen, al menos, 300 años de vida. Intentan comparar su ADN con otros tiburones para identificar las mutaciones genéticas que ayudan a detener las células cancerosas y combatir los invasores bacterianos y virales.

“Estamos especialmente interesados en una familia de genes llamada ‘complejo mayor de histocompatibilidad”, afirmó Kim Praebel, profesor de ecología marina en la mencionada universidad y líder de la investigación. “Sabemos que mientras más tengan combinaciones de mutaciones genéticas de esta familia, más fuerte será su sistema inmunológico; por tanto, estamos intentando descubrir combinaciones particulares que sólo se encuentren en los tiburones de Groenlandia”.

Tiburón de Groenlandia en un buque de pesca. Foto:

Tiburón de Groenlandia en un buque de pesca. Foto: Julius Nielsen/NationalGeographic.com

Si los científicos lograsen encontrar vínculos entre la resistencia inmunitaria de estos animales y determinadas mutaciones genéticas, entonces podrían desarrollar medicamentos que imiten los efectos de tales mutaciones en seres humanos.

Trasplante de genes

Con seguridad en los próximos diez años las terapias génicas estarán lo suficientemente avanzadas como para trasplantar genes de tiburón a nuestro genoma, evitando así ciertas enfermedades y prolongando nuestro tiempo de vida.

“Una posible opción sería utilizar un virus para introducir los nuevos genes en las células humanas”, dijo Joao Magalhaes, reconocido investigador de la Universidad de Liverpool (Reino Unido). “Aunque siga siendo una tecnología emergente y presente muchos desafíos, en el futuro nuestra capacidad para alterar el genoma humano aumentará significativamente”.

No obstante, el hecho de que las personas tengan vidas más largas, representará también desafíos ambientales, económicos y sociales. Aún así, la humanidad seguirá buscando maneras de perdurar en el tiempo, sea para bien o para mal.

Fuentes: Science.com, Futurism.com, Wikipedia.org

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