La Nueva Era de la Ciencia del Color

10 agosto 2017  |  MundoCiencia Oficial
Compartir en:

La Ciencia del Color

Para nadie es un secreto que los animales ven el mundo de una manera distinta a la nuestra. Sin embargo, gracias a una colaboración internacional de científicos especializados, estamos a punto de descubrir exactamente cómo los animales ven, utilizan y entienden los colores.

El estudio de investigadores en todo el mundo, sobre el color, ha experimentado un crecimiento impresionante en las últimas décadas. Debido principalmente al avance tecnológico, íntimamente relacionado con la creación de contenidos visuales.

Comprender mejor los matices en el mundo, abre un abanico de posibilidades para diferentes áreas, incluyendo la medicina.

“El conocimiento acerca de la generación y percepción del color, tiene el potencial para incidir positivamente en la medicina, la seguridad, la ropa y el equipamiento militar”, comentó Tim Caro, investigador de la Universidad de California, Estados Unidos.

Es fácil concebir el mundo a color, pero el nexo que tenemos con él juega un papel fundamental en la comprensión e interacción con el entorno.

Color

El color es la impresión producida por un tono de luz en los órganos visuales, o más precisamente, una percepción visual que se genera en el cerebro de los humanos y otros animales. Foto: Pixabay.com

Ya sea para elegir un compañero, evitar algún depredador o prevenir parásitos, los animales usan los colores como herramienta de supervivencia y éxito reproductivo.

Con las tecnologías modernas como la espectrofotometría o la imagen digital, los expertos empiezan a entender cómo funciona el color a escala nanométrica y los mecanismos detrás de la percepción del mismo.

“Ahora podemos plantear preguntas sobre la evolución del camuflaje, en relación con la percepción de un depredador”, dijo Caro.

El color en el reino animal

Con la colaboración de 27 científicos internacionales, la nueva investigación representa una aproximación a la manera que tienen los animales de interactuar entre sí y con el entorno mediante el color.

Basadas en los patrones faciales, las avispas de papel son expertas en reconocer y recordar rostros. Otro estudio reveló que las Polistes fuscatus (otra variante de avispas) pueden diferenciar fácilmente las caras de otras avispas.

Por su parte, la Polistes dominula proyecta su habilidad de lucha en el rostro, similar a los cinturones de kárate en las personas. Los investigadores descubrieron que cada avispa tiene un patrón facial único, el cual utilizan para evaluar las probabilidades de victoria antes de luchar. Mientras mayor cantidad de manchas negras posea en la cara, más destrezas de combate guarda el insecto. Gracias a esta capacidad de evaluarse, evitan bajas importantes por peleas entre ellas.

“La colaboración es un rasgo biológico clave”, expresó Elizabeth Tibbetts, investigadora de la Universidad de Michigan (EE.UU.). “Con los años he aprendido mucho sobre la evolución del engaño, la cooperación, los sistemas sensoriales y la cognición en las avispas de papel”.

Para los seres humanos la imitación puede ser un simple acto de adulación; mientras que en el mudo animal, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Un ejemplo de esto son las más de 150 especies de serpientes que imitan el color rojo y negro propios de las serpientes de coral, para así evitar depredadores.

Un equipo de investigadores logró identificar serpientes no venenosas con apariencia de coral, utilizando datos geográficos, ecológicos y de color. Encontraron además que estas impostoras surgieron después que la serpiente de coral.

Color

Existen especies de serpientes no venenosas que se mimetizan con las corales y se denominan falsas corales o serpientes rey. Foto: Pixabay.com

Y es que cuando se trata de ver el mundo a color, los animales no siempre juegan limpio, especialmente en el océano.

Estudios recientes han dado a conocer que los camarones mantis poseen más receptores de color que los humanos. Mientras nosotros nos limitamos a las tres tonalidades de rojo, verde y azul, estos animales cuentan con 12.

19782236421_593256489f_b

Camarón Mantis. Créditos: Prilfish, Flickr.

“Algunos animales usan la fluorescencia o algún mecanismo para resaltar sus colores”, comentó Justin Marshall, de la Universidad de Queensland, Australia. “Los seres humanos hemos reinventado esta cualidad, utilizando la fluorescencia en rotuladores o químicos blanqueadores para dejar la ropa más blanca”.

En los seres humanos

No sólo en los animales el color ha tenido un papel preponderante, sino también en los humanos, de acuerdo a un estudio sobre la pigmentación de la piel.

La investigación reveló que las tonalidades más oscuras en la piel se deben a que sirve de escudo contra los rayos UV en algunos territorios, particularmente en los más cercanos al ecuador. Asimismo, el sol proporciona vitamina D.

“Estas diferencias del entorno afectan el comportamiento”, dijo Caro. “Por ejemplo, a las personas del norte de Europa les gusta salir en primavera a tomar el sol después de un largo invierno”.

El brillo en las plumas de colibríes y pavos reales también dan cuenta de cómo funciona el color a nanoescala.

El secreto detrás de su brillo reside en pequeñas estructuras de sus plumas y la forma en que éstas reflejan la luz. Siendo lo bastante finas como para producir color mediante la deformación de la luz, en lugar de la pigmentación.

La mayoría de los colibríes presenta un plumaje muy colorido, generalmente de color verde metálico.

La mayoría de los colibríes presenta un plumaje muy colorido, generalmente de color verde metálico, aunque pueden proyectar muchos más gracias a su peculiar plumaje. Foto: Pixabay.com

La comprensión en la estructura del color podría ser útil para el desarrollo de sensores médicos o militares.

“Estamos frente a una nueva era de la ciencia del color, la cual se muestra muy prometedora”, finalizaron los expertos del estudio.

Compartir en:

DEJA TUS COMENTARIOS

>