La ciencia detrás del reciclaje de plástico

25 julio 2017  |  LatinMedia Inc.
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Se calcula que una persona en promedio puede generar más de 500 kilos de basura en un año. Si multiplicamos ese número por la cantidad de gente que habita la Tierra y por la cantidad aproximada de años que vivimos, podemos percibir que la acumulación de residuos y material desechable es un problema a considerar en nuestro planeta. En ese contexto una de las posibles soluciones a este conflicto, el reciclaje.

Con el paso de los años la sociedad ha ido aumentando su nivel de conciencia respecto de los residuos generados. Los beneficios del reciclaje han ido transformando nuestra vida, sin embargo, todavía queda mucho trabajo por realizar en cuanto algunos estudios señalan que el 60% de los residuos que termina en un “basural” podrían ser reciclados.

El reciclaje de plástico, el más desconocido

De los diferentes tipos de reciclaje, probablemente el menos conocido sea el reciclaje de plástico debido a que es un grupo más heterogéneo. La mayoría de la gente se puede hacer una idea de lo que consiste el reciclaje de papel o incluso el reciclaje de vidrio, pero poca gente es capaz de aventurarse a adivinar cómo se recicla el plástico.

El proceso de reciclaje que seguirá un plástico dependerá de su naturaleza, aunque se puede diferenciar entre dos grandes tipos de reciclaje de plástico: el mecánico y el químico. El primero se basa en reducir las piezas de plástico en trozos pequeños para su posterior utilización. El segundo consiste en degradar el plástico hasta romper su estructura de manera que queden sólo moléculas sencillas o monómeros.

El reciclaje mecánico comienza por la limpieza de los plásticos recuperados con el objetivo de obtener un material sin suciedad ni sustancias que interfieran en el proceso. Luego se clasifica según el tipo de plástico, normalmente usando tanques de agua donde se pueden distinguir por sus densidades. A continuación se tritura el plástico y se vuelve a lavar para eliminar cualquier impureza o suciedad. El último paso consiste en introducir los trozos de plástico en una máquina donde se funden, se homogenizan y finalmente salen como un trozo uniforme de plástico que será cortado en trozos muy pequeños conocidos como granzas. Las granzas serán el material de partida a la hora de fabricar nuevos productos de plástico.

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Los pellets de plástico de “pre-producción” se funden y se utilizan en la fabricación de productos de plástico que usamos todos los días. Estos gránulos penetran en el medio ambiente y se encuentran frecuentemente en áreas de concentración de escombros marinos. Créditos: NOAA Marine Debris

Por otro lado, el reciclaje químico se utiliza mayormente para obtener gases o líquidos que puedan servir de combustible. Hay diferentes tipos según el producto que se quiera obtener. Por ejemplo, una técnica es la pirólisis, que consiste en la descomposición térmica del plástico en una atmósfera inerte. Otra es el cracking o craqueo, que rompe las moléculas del plástico mediante catalizadores de manera similar a como se produce el petróleo en las refinerías.

¿Por qué es importante el reciclaje de plásticos?

Para entender por qué es el reciclaje más importante de todos, es importante conocer algunos datos. Para empezar, se producen anualmente más de 250 millones de toneladas de plástico, la mayoría de ellos usados en la fabricación de envases, en la construcción y en la industria automotriz.  Nos guste o no, el plástico nos hace la vida más fácil. Aunque cada vez más se intenta reducir su uso, difícilmente algún día iremos a dejar de necesitarlo.

Por lo tanto, más allá de fomentar la sustitución del plástico, tenemos la importante misión de fomentar y difundir los beneficios del su reciclaje. Siguen habiendo diferencias socioculturales brutales a la hora de abordar el reciclaje de plásticos. El país más conscientizado es Japón, donde se recicla el 77% del plástico usado. Gran Bretaña se queda con el 39% y Estados Unidos con el 20%. La tasa de reciclaje aumenta cada año, pero a un ritmo relativamente lento.

Para ejemplificar un poco más los esfuerzos que todavía quedan por realizar, te dejamos un dato algo dramático. En 2010 se vertieron al mar 8 millones de toneladas de plástico. Lo peor es que ese número va en aumento y se espera que llegue a los 16 millones en 2025. Sin duda nos queda un largo camino por recorrer.

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