Escaneo Cerebral: Una Tecnología que Amenaza la Libertad Cognitiva

MundoCiencia Oficial
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La tecnología de escaneo cerebral ha avanzado hasta tal punto que las personas necesitan abordar el potencial impacto que puede tener en la privacidad y libertad humana. De hecho, ya ha sido utilizada para acusar a una mujer por asesinato.

Privacidad mental

Los pensamientos representan el mayor nicho de privacidad en un individuo, las ideas, fantasías, imágenes y procesos que llevemos a cabo en nuestra mente son única y exclusivamente nuestros. Al menos, así ha sido desde que el ser humano posee conciencia. Sin embargo, las tecnologías desarrolladas para estudiar e interpretar la mente, concretamente el escaneo cerebral, pudiesen cruzar la frontera que separa lo que imaginamos, o pensamos, de lo que decimos. Así, la polémica pregunta que surge es: ¿Deberíamos tener el control total sobre la intimidad de nuestros pensamientos?

La idea de que somos nosotros mismos quienes debemos poseer el derecho a controlar nuestros pensamientos, se llama libertad cognitiva o autodeterminación mental.

Si se le hace la anterior pregunta a un grupo de personas en la calle, la inmensa mayoría respondería que está completamente de acuerdo. No obstante, cuando son expuestos los potenciales beneficios, tanto médicos como jurídicos, del escaneo cerebral, la respuesta puede variar. Si una exploración cerebral ayudara a determinar la culpabilidad de un criminal, ¿no sería mejor usarla?

El hecho es que ya existe un precedente. El año 2008, en la India, las autoridades resolvieron utilizar esta tecnología para dilucidar un caso de asesinato en el que se veía envuelta una mujer. El juez, basado en el escaneo cerebral de la fémina, concluyó que ella poseía “información experiencial” que sólo el asesino podría conocer, por lo que fue condenada a cadena perpetua.

En ese momento la decisión desencadenó acalorados debates sobre la exploración cerebral. La tecnología era muy reciente y apenas se encontraba en fase de prueba.

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Con un nuevo sistema de pruebas basado en el escaneo cerebral, el derecho a la privacidad de los acusados será tema de debate en el mundo occidental. Foto: Pixabay.com

Hoy, nueve años después, la tecnología ha avanzado mucho más y la sociedad empieza a mostrarse abierta a la posibilidad de ceder su privacidad en casos puntuales, siempre y cuando los resultados sean satisfactorios.

¿Renuncia a nuestros derechos?

Las compras serían más fáciles si las empresas supieran qué te gusta y qué no, así como también las entrevistas laborales, al menos desde el punto de vista de la empresa. David Krakauer, CEO y teórico del Instituto Santa Fe, en EE.UU., comentó a la revista Forbes lo perezosa que podía volverse la gente a la hora de tomar decisiones gracias a esta tecnología. Las personas estarían dispuestas a ceder una parte de su control si eso le facilita las cosas.

“Lo que me preocupa es la aparición de una cierta pereza mental y una falta de voluntad a la hora de comprometerse con cuestiones complejas… Lo que sería un escenario posible cuando haya sistemas que pueden tomar decisiones por ti”, expresó Krakauer.

Pero, los alcances del escaneo cerebral no sólo poseen relevancia judicial o comercial, sino que destacan también en otras áreas. Krakauer menciona que hasta los militares estadounidenses están realizando pruebas con la nanotecnología para aumentar el estado de alerta en los soldados y su agudeza sensorial.

No obstante, también hay riesgos latentes con estos avances. Por ejemplo, el mes pasado neurocientíficos chinos revelaron que podían alterar la tendencia en los ratones a ser más dominantes o pasivos, estimulando ciertas zonas del cerebro.

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Sin duda que la publicidad personalizada será un gran recurso para las agencias de marketing en todo el mundo. Foto: Unsplash.com

Una discusión abierta

El escaneo cerebral y todos los beneficios que la tecnología traería a la sociedad son innegables, pero también se deben reconocer sus potenciales peligros. Resulta necesaria una discusión colectiva sobre libertad cognitiva la cual incluya neurocientíficos, juristas y filósofos, para determinar las implicaciones médicas, legales y éticas de utilizar el escaneo cerebral.

No es difícil imaginar un escenario legal donde la información neurológica de un acusado sirva para resolver un proceso. Las poblaciones oprimidas podrían tener juicios más justos de los que han tenido hasta ahora, aunque ello no determina qué tan eficiente será el escaneo cerebral para dichos casos. Lógicamente, las consecuencias van más allá del campo científico.

El especialista en neuroética Paul Root Wolpe dijo: “Esto es algo que como sociedad deberemos enfrentar, aunque creo que sucederá más pronto de lo que esperamos. Es muy importante que desde ya se plantee la discusión sobre la privacidad cognitiva”.

Créditos: Forbes, Futurism.

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