¡Buenas Noticias! El Agujero en la Capa de Ozono Comienza a Reducirse

8 noviembre 2017  |  MundoCiencia Oficial
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Un logro científico

En 1987, 197 países firmaron el Protocolo de Montreal, un tratado internacional creado para reducir y controlar la liberación de productos químicos en el planeta, los cuales eran los principales responsables del problema del agujero en la capa de ozono.

El agujero, en un inaudito caso de éxito científico, ha disminuido su tamaño al día de hoy, según informó la NASA. En septiembre de este año se registró una extensión de 19 millones de kilómetros cuadrados, la más pequeña registrada desde 1988.

Por otro lado, algunos expertos señalan que quizás fuimos responsables de contribuir a solucionar un problema mediante otro mucho peor. Sucede que las altas temperaturas, producto del calentamiento global, impidieron la formación de mayores cantidades de nubes estratosféricas en el vórtice polar, las mismas que aceleran la destrucción del ozono. Al menos por este año, el alza en las temperaturas fue beneficioso en este sentido.

“Las condiciones climáticas en la Antártida no fueron las mejores, debido a un aumento en las temperaturas, lo que a su vez ralentizó la pérdida de ozono”, comentó Paul A. Newman, encargado de la división para las ciencias de la tierra del Centro de vuelo espacial Goddard, perteneciente a la NASA, en declaraciones para el periódico The Washington Post. “Esto es similar a los huracanes. Hay periodos en los que se presentan menos, este año las condiciones climáticas ayudaron a preservar nuestro preciadoy valioso ozono”.

El agujero en la capa de ozono fue detectado por primera vez en 1984, gracias al monitoreo de científicos integrantes de la institución británica British Antarctic Survey. Después de que el equipo publicó sus hallazgos, hubo un esfuerzo internacional para reducir los compuestos que debilitaban la capa, en especial los clorofluorocarbonos (CFC), usados como refrigerantes. Cuando los rayos del Sol impactan estos componentes químicos, generan reacciones que debilitan el ozono en la atmósfera.

agujero en la capa de ozono

Imagen donde se muestra el agujero en la capa de ozono en la Antártida. Foto: Nasa.gov

La capa de ozono es la principal responsable de protegernos de la peligrosa radiación ultravioleta proveniente del Sol. Disminuir el tamaño de este agujero e impedir la formación de otros nuevos, es sin duda es una magnífica noticia. Además, aquí se ha demostrado cómo buenas campañas informativas pueden generar cambios reales.

Cooperación internacional, la clave del cambio

Si bien el clima contribuyó a la reducción en el tamaño del agujero en la capa de ozono, el factor determinante fue la disminución en los niveles de CFC, luego del Protocolo de Montreal. Pero debido a que los CFC permanecen en la atmósfera durante décadas, los científicos estiman que será sólo para el 2070 cuando el agujero posiblemente retroceda al tamaño que ostentaba en 1980.

Si esta reducción no se hubiese dado, la NASA preveía que para el 2020 un 17% del ozono de la Tierra estaría destruido, con agujeros de gran tamaño tanto en el Ártico y como en la Antártida. Y de haber continuado con esa tendencia, para el 2065, la capa habría estado casi extinta.

Ian Rae, catedrático honorario de la Universidad de Melbourne (Australia), escribió en el portal web The Conversation que, “si bien no existe un factor único que condujo al éxito del Protocolo de Montreal, el fuerte liderazgo y la discusión abierta durante las negociaciones permitieron un intercambio genuino de ideas y la oportunidad de reconocer algunos problemas como hechos verdaderos”.

Igualmente, incluir a reconocidos científicos en las discusiones del tratado dio credibilidad al problema. Por otro lado, como no había un consenso claro entre las diferentes posturas, el acuerdo fue sumamente flexible y abierto a futuras modificaciones.

Durwood Zaelke, fundador y presidente del Institute for Governance and Sustainable Development, comentó al sitio web Motherboard que los esfuerzos para enfrentar el cambio climático podrían tomar como ejemplo al Protocolo de Montreal, “dándole versatilidad a aquellos puntos donde cuesta ponerse de acuerdo”.

Si bien los acuerdos climáticos de Kioto y París han sido voluntarios, sanciones comerciales que obligan a negociar sólo con países asociados, han sido un factor determinante para presionar un consenso entre las naciones.

Sabemos que los gases de efecto invernadero provienen de muchas otras variables, pero es importante hoy valorizar los niveles de cooperación internacional que hubo en su momento y el éxito alcanzado al día.

Fuentes: Motherboard.com, Futurism.com, Washingtonpost.com, Nasa.gov

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